1. Envío de la planta y primera lectura técnica
Nos mandas el plano del piso, aunque sea un croquis a mano con medidas. Revisamos la crujía, la orientación del patio de manzana y los elementos que probablemente sean estructurales. En dos o tres días devolvemos una propuesta de distribución esquemática con las dudas marcadas en rojo: qué tabique se puede tirar, dónde hay que reforzar forjado y qué huecos conviene mantener.
2. Visita a la vivienda y comprobación en sitio
El plano miente más de lo que parece. Medimos luces reales, comprobamos el estado del forjado de madera y revisamos la instalación existente. Si hay comunidad, hablamos con el administrador sobre horarios de obra, uso del montacargas y posibles servidumbres. De aquí sale un informe corto con fotos y una lista de partidas que ya sabemos que van a aparecer.
3. Memoria de calidades y presupuesto por partidas
Cerramos el alcance antes de hablar de dinero. Cada partida queda descrita con su material, su sistema de colocación y su unidad de medición. Si aparece una sorpresa en obra antigua, ya está previsto un margen para imprevistos y no se convierte en una conversación incómoda a mitad de mes. El presupuesto se entrega cerrado, no como estimación abierta.
4. Proyecto de ejecución y detalles constructivos
Aquí se resuelven los nudos que luego dan problemas: el encuentro de una viga con la medianera, el paso de conductos de climatización, la solera flotante en una ampliación en CLT. Entregamos planos de planta, secciones, detalles a escala y un cuadro de carpinterías. El cliente ve cómo se resuelve un patio interior o una cocina abierta antes de que se coloque el primer ladrillo.
5. Obra con visita semanal y control de partidas
Visitamos la obra cada semana con el plano en la mano. Se revisa lo ejecutado frente a lo presupuestado, se anotan desviaciones y se corrigen antes de que se conviertan en sobrecoste. El cliente recibe un resumen con fotos y estado de cada partida. No delegamos el seguimiento en terceros: quien proyecta es quien visita.
6. Entrega, repaso y documentación final
Cerramos con una lista de repasos pactada por escrito y un plazo concreto para resolverlos. Entregamos la carpeta final con planos de estado reformado, fichas de materiales instalados y garantías de los oficios. Si más adelante quieres tocar algo, sabemos exactamente qué hay detrás de cada tabique.