El piso llegó al estudio con dos habitaciones que no tenían ventana a fachada y un patio de luces cegado con ladrillo macizo desde los años ochenta. La planta original, dibujada en un plano de 1934 que encontramos en el archivo del distrito, mostraba un hueco que ventilaba el núcleo de la casa. Recuperar ese hueco fue el eje de todo el proyecto: sin él, cualquier redistribución interior iba a seguir dependiendo de ventilación forzada.
Trabajamos sobre 68 m2 útiles en una finca entre medianeras, con estructura de muros de carga y forjado de viguetas de madera. La cocina se desplazó al antiguo dormitorio principal para ganar ventilación cruzada real entre patio y fachada, y el área de noche se reorganizó en dos piezas más pequeñas pero con entrada de luz natural.
El problema real: dos habitaciones ciegas
El patio estaba tapiado a media altura y cubierto con una chapa de fibrocemento que había convertido el hueco en un almacén improvisado. La cocina original, cerrada y sin extracción, descargaba humedad contra el tabique medianero. Antes de mover nada, hicimos una cata en el muro para confirmar que el hueco del plano seguía existiendo detrás del tapiado y que no había instalaciones cruzando.
Cómo lo resolvimos
Abrimos el hueco respetando el dintel original, colocamos una carpintería de aluminio con rotura de puente térmico y vidrio de seguridad, y llevamos la luz hasta el núcleo. La cocina se trasladó al antiguo dormitorio principal para ventilar de forma cruzada entre patio y fachada. Conservamos las vigas de madera vistas, saneamos las cabezas con tratamiento contra xilófagos y restauramos el pavimento hidráulico de la entrada, que estaba oculto bajo dos capas de terrazo.
Qué quedó en obra
El resultado son 68 m2 con ventilación natural en todas las piezas habitables, un patio de 4,2 m2 que funciona como pulmón térmico y una cocina que ya no depende de extractor. El presupuesto se cerró por partidas con un margen reservado para imprevistos propios de finca antigua, y las visitas semanales permitieron ajustar el encuentro entre la nueva carpintería y el muro de carga sin retrasar el calendario.